La energía solar no solo sirve para nutrir grandes fábricas y centros de negocios de electricidad, sino también para hogares y pequeños negocios. Obviamente, la inversión que estos realizarán será siempre menor a la lograda por las grandes fábricas, pero igual de útil.
Un ejemplo es la apuesta del gobierno de México por implantar la energía solar en establecimientos típicos como las tortillerías, donde se sirven alimentos propios del país. Esta iniciativa parte directamente de las autoridades públicas y a ellas podrán acogerse tortillerías de todo el país.
Desde la administración destacan que los paneles solares permitirán producir tortillas de más calidad, ahorrar costes de producción para mantener el precio actual del alimento y conseguir que estos establecimientos sean menos lesivos con el medio ambiente.
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